Para una mujer, el vestido de novia es algo muy preciado, no sólo por su costo sino por todo lo que significa para ella. Por lo tanto, es normal que no quieras deshacerte de él tan fácilmente, todo lo contrario, deseas conservarlo toda la vida. Para lograrlo, podrías seguir estos consejos:
- En primer lugar debes mandarlo a lavar en seco.
- A veces se rompen o rasgan por lo que convendría que acuerdes con tu modista un arreglo posterior al evento.
Para conservarlo tienes dos opciones:
o Doblarlo, cubrirlo con papel seda azul, ponerlo en una caja de cartón con algunas bolitas de naftalina. Así logras que no se apolille y que no se haga amarillo por efecto de la luz solar. Es conveniente repetir el proceso cada 3 ó 4 años, permitiendo al vestido tomar un poco de aire.
Una muy nueva opción es mandar el vestido a que lo cubran de plástico al vacío. De esa manera, se lo protege e humedad, polvo, polilla, etc. Es un poco más costoso, pero te puedes despreocupar de él todo el tiempo que quieras.