Hay momentos específicos de nuestra boda que los queremos inmortalizar en una fotografía. Los fotógrafos profesionales ya se los saben de memoria, pero no viene mal que ustedes también lo sepan para que estén preparados:
- Matrimonio Civil: al momento de la ceremonia, las firmas de cada novio y testigo, el momento en que los declaran marido y mujer, el primer beso de casados, con los padres, con los hermanos, con los amigos y algunas durante la fiesta.
- En casa de la novia: se debe fijar un tiempo para fotografías antes de salir hacia la Iglesia. La idea es recordar los últimos arreglos que hace la madre al vestido de la novia, la entrega del ramo, lucir todo el esplendor del vestido en el mejor lugar de la casa, la salida del hogar (algunas novias cortan una cinta como acto simbólico de partida hacia un nuevo hogar).
- El cortejo: es mejor fotografiarlos antes de la boda ya que, sobre todo los niños, suelen arruinar sus vestidos muy pronto.
- La Iglesia: con tiempo suficiente, el fotógrafo debe llegar para fotografiar al novio esperando. Luego la llegada de la novia, la entrada con su padre, la entrega de la novia, el intercambio de aros, el primer beso de esposos, la paz, la comunión, la bendición. Las fotos de rigor en el altar, la salida, la lluvia de arroz, en el carro.
- La Fiesta: la llegada, los saludos, el brindis, la mesa de esponsales, el corte de la torta, con cada mesa de invitados, la entrega ó lanzamiento del ramo, las ligas (si las hay), el vals y algunas del baile en general.
- Las originales: busquen fotografiarse en lugares del jardín, espejos, paisajes ó cualquier lugar ó momento fuera de lo usual. Los resultados son extraordinarios.