Los tiempos han cambiado, pero son muchos los novios que prefieren mantener la tradición y pedir a la novia antes de la boda. Esta es una ocasión perfecta para reunir a las familias. Lo mejor es afrontarla con diplomacia y sentido del humor. aquí ciertos trucos que evitarán momentos incómodos.
- Una forma de romper el hielo es que cuenten cómo decidieron casarse de forma divertida. Si él se puso de rodillas o te pidió en matrimonio por medio de una valla publicitaria. Aprovecha si tienes una anécdota de este tipo para relajar el ambiente.
- Tranquilidad y paciencia sobre todo. Esta es la típica reunión en la que saldrán a relucir los más tiernos secretos de infancia.
- Las mamás aprovechan esta ocasión para subir en un pedestal a sus hijos, pero mientras la fiesta transcurre y todos se animan, comienzan a aparecer esos detalles divertidos.
- Lo tradicional es que la fiesta se haga en casa de la novia, con una cena íntima a la que asisten, además de los padres, los hermanos y abuelos. Pero también pueden reservar en un restaurante.
- En ambos casos, el novio puede mandar flores a la casa de la novia. No olvidar a la futura suegra: envíale también un detalle par a que piense que eres el mejor marido que su hija podría desear.
- Sobre la indumentaria, los novios deben usar traje.
- ¿ Los regalos? Anillo o pulsera para ella y el reloj para él. Es lo más tradicional. Pero si el novio no quiere el típico reloj de oro, cúmplele el capricho.
- En cuanto a la novia, para elegir el anillo, su madre o sus amigas son las mejores aliadas. Ten en cuenta la medida del dedo y sus gustos.